Levante 0 - 3 Real Valladolid
Respira Pucela
La goleada en Valencia aleja el descenso a cinco puntos, tras la victoria del Betis en Zaragoza
Mendilíbar, meses después, repite un once, a excepción de las bajas obligadas de Camacho y el capitán Marcos
Respira Pucela, y no es para menos. El Real Valladolid ha cumplido con su cometido y ha solventado dos partidos que pueden valerle una temporada más en Primera División. Jugadores, cuerpo técnico y aficionados sabían que sumar de tres en tres ante Zaragoza y Levante podía evitar sufrimientos innecesarios después de lo visto a lo largo de la temporada.
Respira Pucela, y es que el domingo 6 de abril de 2008 pasará a la historia como ‘el de los resoplidos’, porque a la posible permanencia del conjunto de fútbol se ha sumado la victoria in extremis del Grupo Capitol que, casi con seguridad -patrocinadores al margen- se mantendrá en la ACB una campaña más.
:study:
Qué el Levante es un equipo descendido no lo va a negar nadie. A estas alturas de la película el conjunto granota está a 17 puntos de la salvación con tan sólo 21 en juego. Sin embargo, los del De Biasi van dictar que equipos les acompañan a la categoría de plata. El equipo valenciano quería empezar por el Valladolid y, así, vengar la derrota sufrida en tierras castellano leonesas en la ida, pero, lo cierto, es que, salvo el cabezazo de Riga a los cuatro minutos del comienzo, la escuadra blanquivioleta fue dueña y señora de un encuentro sin mordiente.
El conjunto de Mendilíbar dio fe muy pronto de la trascendencia del choque. Una férrea defensa comandada por un sobresaliente Baraja –que se asienta a cada partido que juega- le valió para desmoralizar a un Levante que no veía la forma de librarse del entramado táctico que planteó el conjunto visitante en la capital del Turia.
Otro de los aspectos a destacar –y en gran medida- es que, después de varios meses de caminar por el desierto, Mendilíbar repitió el once que obtuvo los tres puntos ante el Zaragoza, a excepción de las bajas obligadas de Marcos, por lesión, y Camacho, porque así lo dicta su clausula para cuando juegue contra el Levante. Curioso que este aspecto haya coincidido con el retorno a la senda de las victorias.
Durante la primera mitad, el Valladolid se dedicó a madurar el esférico con el objetivo de frenar la testosterona del Levante. La estrategia le salió bien, y es que, durante todo el primer acto y, salvo la ya citada ocasión de Riga, el conjunto valenciano no se acercó a los dominios de Asenjo. Por el contrario, los blanquivioletas, lupa en mano, inspeccionaron bien la defensa levantina antes de decidirse a pegar el zarpazo.
La mejor versión de Álvaro Rubio fue la encargada de acabar con la muralla granota. El 'jugón' pucelano se inventó un cañonazo que aprovechó Llorente para hacer el primero para los visitantes. De nuevo, el 'killer' de Hondarribia, pretendido por el Bolton inglés, sacaba petróleo de una jugada que, aparentemente, no tenía ningún peligro.
Objetivo cumplido
El 0-1 reforzó el planteamiento pucelano y no trajo consigo ninguna reacción de los locales. La expedición pucelana conquistaba territorio levantino y se aferraba a su trocito de Primera, a sabiendas del resultado que se estaba dando en La Romareda.
Puede ser que, con todo de cara, los jugadores blanquivioletas se lo terminaran de creer, y es que la efectividad pucelana regresó al Ciutat de Valencia, como ya lo hiciera ante el Getafe o el Zaragoza, en sus respectivos campos.
Con muy poco, el Valladolid finiquitó el partido en la segunda parte. Víctor –que si de algo puede presumir es de ser el jugador con más calidad de la plantilla- hizo el segundo cuando el Levante protestaba un gol mal anulado por el trencilla. El de Mérida hizo gala de su exquisita técnica y batió a Reina, merced a una precisa vaselina.
El 2-0 mató el encuentro y las esperanzas de unos aficionados valencianos que tendrán que volverán a ver al equipo de sus amores en Segunda División.
Tiempo para las reivindicaciones
Con el público desfilando hacia sus casas, Mendilíbar dio entrada a Alexis, ovacionado por la que fue su casa, y a Borja. El medio centro orensano se reivindicó ante su técnico con un gol de los que hacen afición, tras un potente zurriagazo.
El ‘6’ puso el broche a una goleada que deja al equipo a un partido de la salvación, con 38 puntos, y permite a la secretaría técnica trabajar con mayor sosiego en lo que será el Real Valladolid 2008/09, por supuesto y, salvo cataclismo –toquemos madera- en la máxima categoría del fútbol español.
FICHA DEL PARTIDO
Levante: Manolo Reina; Gaspar, Álvaro, Armando, Castedo; Berson (Arvelazde, 74’), Miguel Ángel, Juanma, Pedro León (Ibarra, 61’), Riga (Courtois, 61’) Geijo.
Real Valladolid: Sergio Asenjo; Pedro López, Baraja, García Calvo, Óscar Sánchez; Álvaro Rubio (Borja, 70’), Víctor (Alexis, 76’), Sesma, Vivar Dorado, Sisi y Llorente (Ogbeche, 86’).
Goles: 0-1 (30’): Llorente remacha a la red un fuerte disparo de Álvaro Rubio que no puede atajar el meta levantino. 0-2 (60’): Víctor bate a Reina tras una precisa vaselina. 0-3 (88’): Ogbeche pasa atrás y Borja cierra la goleada.
Árbitro: Undiano Mallenco del colegio navarro. Mostró tarjeta amarilla a Berson, Miguel Ángel, Armando y Castedo por el Levante; y a Llorente, Alexis, Vivar Dorado y García Calvo por el Valladolid.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo primera jornada de la Primera División, disputado en el Ciutat de Valencia (Valencia) ante unos 15.000 aficionados.
MVP del partido: Baraja (Real Valladolid).
Crónica de J.J.Lopez